Mis pequeñas sonrisas

sábado, 31 de diciembre de 2011

Hasta las torres más altas cayeron.

Porque ya no queda nada en lo que creer, nada por lo que luchar, nada por lo que levantarse cada mañana y sonreír, nada por lo que guardar la esperanza, porque aunque creas que no, siempre esperé que esta vez fuera como todas las demás; que al final acabarías por levantarte con esa mierda de camisón cutre que suelen dar en los hospitales y, de un fuerte abrazo, cogerías un gran impulso para volver a casa. Porque ya no sirve de nada llorar, ni no sentirse con fuerzas suficientes como para plantarle cara a esta mierda de mundo en la que la gente se cree que te ayuda cuando te dice lo siento, que nunca entenderé por qué pide perdón una persona que no entiende cómo coño te sientes después de haber perdido una parte de cielo y si me apuras, el cielo entero. Porque sigo prefiriendo, ahora y  durante algún tiempo más, que me cuenten las cosas como a un niño de un añito se le explica que primero va el pie derecho, después el izquierdo y, ¡otra vez!; que me digan que existe el cielo, que puedo escribir una preciosa carta a los Reyes Magos pidiendo que vuelvas y que, como son magos, volverás, que tal vez no te vea, pero que seguirás aquí, a mi lado, que cogerás mi mano y aguantarás otros dieciséis años sin soltarla de nuevo y cuando lo hagas sólo será para cambiar de mano, como ahora. 

martes, 20 de diciembre de 2011

Porque a su lado el cielo entero me parece poco.

"Si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos."

- Pues si eso es verdad, si la mirada es proporcional a la amistad que buscas, aquel día debí salir de casa con una mirada terriblemente amistosa.


Lo cierto es que no sé si todavía no sabe que no soporto verla llorar, que echo de menos su mirada despistada y su sonrisa de tonta, todos mis dilemas estúpidos a su lado, que podíamos parecer retrasadas, incluso inmaduras, pero ella reía y yo también. Que puede parecerte incoherente pero prefiero su felicidad incondicional a cualquier cosa, que, por supuesto, volvería a ser incoherente si te diría que prefiero su felicidad a la mía, pues de los dos dedos que tengo de cabeza solamente uno y medio ya lo uso para saber a ciencia cierta que mi felicidad es linealmente dependiente a la suya; y el otro medio, bueno, pues éste no sirve para otra cosa que para hacerme sonreír cuando ríe y hacerme llorar cuando llora. Ya ves, tampoco soy un mecanismo demasiado complicado ni mucho menos perspicaz, aun así, aquel día la suerte debió, de alguna manera, rozar mi corazón, pues como ves de las siete mil millones de personas que habitan este planeta elegí sin ningún reparo y sin cometer el mínimo error a la mejor persona de todas, a la mejor amiga o, por lo menos, la mía. Porque por mucho que sea científicamente incorrecto e imposible, bueno, digamos improbable pues creo que tengo suficientes razones como para creer que aunque sólo haya una posibilidad entre un millón merece la pena intentarlo o, sino, nunca hubiera creído que algo como ella pudiera llegar a pasarme, ella es exactamente como una estrella fugaz, como mi estrella fugaz.

- Que la quiero, desde la yema de los dedos hasta la punta del pie, mientras estoy de puntillas intentando bajarle una estrella.

domingo, 18 de diciembre de 2011

+ Life is what happens to you while you're busy making other plans.

Y es que los planes son sólo un dibujo en una servilleta de papel y por mucho que te empeñes al final tus planes le importan una mierda al resto del mundo. Y ya puedes ponerle cabeza, corazón o un taco de servilletas emborronadas con sueños, que la vida tiene otros planes para ti.


Porque podemos pasar media vida esperando a que todo nos salga según lo escrito en una servilleta de papel,esa que escribimos hace un par de años, en un arrebato de melancolía; esperamos aprobar ese examen, esperamos encontrar la felicidad sin darnos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos, esperamos encontrar el amor de nuestra vida al girar la esquina de la calle, esperamos dejar de tener miedo algún día,esperamos hacer el viaje de nuestra vida con quince años, esperamos que una canción nos toque en lo mas hondo, esperamos ganar siempre, esperamos que al lanzar la moneda salga cara, esperamos que nuestro equipo gane la liga, esperamos tener claro lo que queremos estudiar, esperamos conocer con quien viviremos en un futuro, esperamos saber como decorar nuestra casa cuando llegue el momento, esperamos no derramar ni una lagrima más, nos juramos y perjuramos cada domingo que el lunes va a ser el principio de una nueva vida, que vamos a cambiar definitivamente. Sin embargo, lo único que conseguimos es perder el tiempo planeando sueños imposibles porque, como bien dice una frase, "quien no arriesga, no gana" y así es, puedes planear y soñar todo lo que quieras, puedes sentarte en un banco y esperar, pero si no luchas, jamás lo conseguirás, porque la vida no va a parar por ti, eres tú quien tiene que empezar, cuando quieras y si me apuras exactamente ahora, porque será entonces, cuando te levantes y decidas no ser un fracasado sino un triunfador, una de esas personas que luchan por sus sueños, será entonces, cuando arriesgues para ganar cuando dejes de perder, exactamente entonces, y podrás caer, como todos, pero tus lágrimas tendrán un sabor completamente diferente al que tuvieron antes, porque esta vez no habrá lugar para dudas, porque has hecho lo imposible, porque ya no será por falta de ánimos ni de fuerzas y mucho menos de intentos, porque esta vez las lágrimas serán las de un luchador, serán directamente proporcionales a las de un triunfador, así que si la vida no piensa pararse, ¿a qué esperas tú para alcanzarla?

sábado, 10 de diciembre de 2011

viernes, 9 de diciembre de 2011

No existen los grandes problemas, sólo las personas pequeñas.

Es exactamente entonces, cuando dejas de llevar lazos en la cabeza, cuando cambias tu barbie rubia preferida por un perchero con collares y pañuelos, cuando, por fin, escribes con bolígrafo, o cuando te empiezan a preocupar las sombras de ojos y el maquillaje, que dejas de lado tus playeras y escoges los tacones más altos de toda la tienda, justo ahí, cuando piensas que has madurado y que todo será diferente a partir de entonces, y sin embargo, ¿qué cojones?; te vuelves mucho más niña, dejas de lado tu sonrisa de tonta y marchas de cabeza al primer problema, ya ves, empiezas a echar de menos todas esas carreras a la tienda de chuches y todas esas sonrisas sin sentido que tanto necesitas ahora, así que bueno, tienes dos opciones: puedes darle por culo al mundo, follarte los problemas, pintarte una sonrisa, correr como una tonta, jugar al pilla-pilla y gritar, gritar, GRITAR; o bueno, siempre puedes ser todo lo madura que quieras, tirarte en la cama, llorar, y sí, igual solucionas tus problemas, pero la vida es demasiado corta como para quedarse en la cama, porque tal vez, no puedas cogerte dos coletas con dos lacitos de las supernenas, pero, ¿quién te dice que no puedas seguir teniendo esa barbie rubia en tu cuarto?