Mis pequeñas sonrisas

viernes, 9 de diciembre de 2011

No existen los grandes problemas, sólo las personas pequeñas.

Es exactamente entonces, cuando dejas de llevar lazos en la cabeza, cuando cambias tu barbie rubia preferida por un perchero con collares y pañuelos, cuando, por fin, escribes con bolígrafo, o cuando te empiezan a preocupar las sombras de ojos y el maquillaje, que dejas de lado tus playeras y escoges los tacones más altos de toda la tienda, justo ahí, cuando piensas que has madurado y que todo será diferente a partir de entonces, y sin embargo, ¿qué cojones?; te vuelves mucho más niña, dejas de lado tu sonrisa de tonta y marchas de cabeza al primer problema, ya ves, empiezas a echar de menos todas esas carreras a la tienda de chuches y todas esas sonrisas sin sentido que tanto necesitas ahora, así que bueno, tienes dos opciones: puedes darle por culo al mundo, follarte los problemas, pintarte una sonrisa, correr como una tonta, jugar al pilla-pilla y gritar, gritar, GRITAR; o bueno, siempre puedes ser todo lo madura que quieras, tirarte en la cama, llorar, y sí, igual solucionas tus problemas, pero la vida es demasiado corta como para quedarse en la cama, porque tal vez, no puedas cogerte dos coletas con dos lacitos de las supernenas, pero, ¿quién te dice que no puedas seguir teniendo esa barbie rubia en tu cuarto?

4 comentarios:

  1. Bueno, bueno, bueno... decente, ya lo irás modificando, en diseño y tal saenzmiaucarcol.blogspot.com aprende jajaja, el primer post me busta :))) Cuando hagas más me avisas. De momento te sigo jajaja ;))

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  2. Jo.. que recuerdos, y qué razón tienes.
    Me gusta, tienes una seguidora:)

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  3. me gusta mucho tu blog!TE SIGO DESDE YA!
    que recuerdos.. lo facil que era todo de aquella
    un besito!

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  4. Me encanta, ¡cuantísima razón! Yo regalé mis amadas Barbies, pero sigo queriendo ser como ellas :)
    Un beso.

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